"ven, aunque hayas
faltado a tu voto cien veces, ven,
ven una vez más, ven.
Este no es un carnaval
de angustia, ven y celebra"
(...?...)
1
Nos habían encerrado a todos en una pequeña habitación.
Nos habían encerrado a todos en una pequeña habitación.
La noche era fría y enrolábamos
caminando.
Usaba mis dedos de lagartija mojados por
saliva
para pegar bien el papel.
Una vieja gorda de chaqueta amarilla nos
perseguía.
Dónde está el payaso, el joven que
escribió esto, preguntaba
todos aguardábamos en silencio,
no entiendo nada
de seguro fue un mal escritor dijo uno de nosotros
fui yo, pensé, y todos se largaron a
reír
no sé de que, quizás,
de mi.
2
Anhelábamos marcharnos de esta pulpería llamada Chile
Anhelábamos marcharnos de esta pulpería llamada Chile
soñábamos con ir a Argentina, Corea o
Inglaterra
pero eramos jóvenes y no teníamos los
medios, siquiera el valor
para cruzar la cordillera, para cruzar
el océano
o irnos a europa
Nos conformábamos comprando algunas
marraquetas
en el negocio de la otra esquina, un
poco de queso, a veces
también jamón.
3
Eramos un grupo pequeño de unos tres hombres y cuatro mujeres
Eramos un grupo pequeño de unos tres hombres y cuatro mujeres
por lo general habían peleas, peleas
pequeñas, peleas grandes
peleas que ni siquiera debían ser
peleas, pero lo cierto
es que peleábamos y nos gustaba hacerlo
muchas veces sin ningún sentido.
4
Un mal día -de estos que suelen ser
frecuentes- compré dos boletos
a Argentina. La invité a tomar el
primer bus que salía en la madrugada
y aceptó, pero nunca llegó, creo yo
tampoco tomé aquel bus
ni el siguiente ni el siguiente ni el
siguiente.
5
La última noche en que estuvimos juntos
ella me reveló sus secretos.
La última noche en que estuvimos juntos
ella me reveló sus secretos.
Estaba sobre mi, me
aprisionaba con sus gruesas piernas
o tal vez, solo me
resguardaba, yo estaba dentro de ella,
dejandome querer.
Ella de un momento a otro me hizo tocar su vientre
y se dejó estar,
soltándolo, mostrandome su verdadera barriga
hace años, había
hecho lo mismo y el resultado fue igual
está loca, debo
correr, huír lejos, ahora si que me voy a Argentina
pensé
el resultado fue lo
contrario, comenzó a moverla
serpenteando en
medio de la oscuridad de la noche donde apenas se veía
y el volumen de
su pansa había aumentado a raudales
con cada
movimiento frotaba mi pene por dentro de ella
lo apretaba con sus
piernas, lo exprimia
y no me fuí
ese lugar quedó
plasmado al fuego vivo en mi recuerdo.
6
Ya cuando pensaba
que no quedaban esperanzas
caminaba por las
calles solitarias
en un mundo donde
siempre la gente se esfumaba de mi recuerdo.
Los lugares que
habían antes tenido tanto sentido y sentimiento
se transformaron en
demonios nocturnos
en demonios
soberbios que me perseguían
o más bien, me
llamaban a visitarlos
e iba borracho, me
sumergía y revolcaba con ellos
a veces incluso los
besaba y les decía que los extrañaba
que deseaba tenerlos
nuevamente en mi interior
como aquellos seres
inamovibles del pasado
y les pedía que no
dejaran pasar el tiempo
pero amanecía y
ellos se marchaban tomados de las manos
dando grandes
zancadas, como si fueran pájaros sin piernas
que tan solo podían
volar, se reían, comentaban la noche anterior
me dejaban sólo y no
les importaba.
7
El día en que comenzó todo esto estábamos sólos
en la oscuridad, en los horribles corredores de la vida
las largas noches rojas, de sábado
empuñábamos copas de vino, mirando el techo
donde se desdibujaban nuestros demonios, que nos amenazaban
tarareando suaves canciones en nuestros oídos
recordándonos lo que cada uno había sido antes o sería en el futuro.
Temíamos ser liberados antes de tiempo
pensábamos que nuestra estadía aún no llegaba a su punto culmine
donde todo lo que nos rodeara cobrara algún sentido
creíamos en Santiago y sus sueños nocturnos
y sobre todo, en nosotros mismos.
en la oscuridad, en los horribles corredores de la vida
las largas noches rojas, de sábado
empuñábamos copas de vino, mirando el techo
donde se desdibujaban nuestros demonios, que nos amenazaban
tarareando suaves canciones en nuestros oídos
recordándonos lo que cada uno había sido antes o sería en el futuro.
Temíamos ser liberados antes de tiempo
pensábamos que nuestra estadía aún no llegaba a su punto culmine
donde todo lo que nos rodeara cobrara algún sentido
creíamos en Santiago y sus sueños nocturnos
y sobre todo, en nosotros mismos.
8
Cuando me decidí a
marcharme de este país
en la frontera la
policía me negó el paso.
Aún eres muy joven,
todavía no has conseguido nada.
Escuché su voz, di juicios sobre lo correcto e incorrecto
mis manos temblaban, vibraban con cada palabra
que entraba en las cuencas vacías mi existencia
sus ojos se clavaron en el horizonte
no me volvió a mirar
ni a dirigirme ningún nuevo acto.
Vi una oportunidad como nunca antes
corrí por entremedio de su mirada
hasta que yo me volví
simplemente una mosca en el confín de su mirada
una mancha negra.
Bajo los sueños de Santiago
la vi, intentando recuperar el ultimo bastión
de lo que ella había sido, la vi caminando
caminaba como camina una serpiente
mis manos temblaban, vibraban con cada palabra
que entraba en las cuencas vacías mi existencia
sus ojos se clavaron en el horizonte
no me volvió a mirar
ni a dirigirme ningún nuevo acto.
Vi una oportunidad como nunca antes
corrí por entremedio de su mirada
hasta que yo me volví
simplemente una mosca en el confín de su mirada
una mancha negra.
Bajo los sueños de Santiago
la vi, intentando recuperar el ultimo bastión
de lo que ella había sido, la vi caminando
caminaba como camina una serpiente
vagando por las
callejuelas repletas de sus vidas pasadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario