Alguna vez creí poder escapar de cualquier infierno
de esos lugares que suelen lucir vacíos y congelados en el tiempo
espacios repletos de frío y calor
nolugares que no debiesen haber estado ahí
o dónde uno no debió estar aunque eso es siempre
solo que siempre es mucho y se es poco
y estamos o estuvimos
soñando que el mundo entero era de uno mismo
creyendo en nosotros
ese cuerpo construído derruido en ceniza
aquella noche en que cambia todo lo que crees ser
el sitio equivocado o la oportunidad incorrecta
resultando un espacio narrativo dentro del metro de santiago
viendo ese reflejo de uno en la oscuridad
el espejo que existe en el subsuelo cuando te quedas contemplando
al azar y lo familiar y a ti
repitiendo las mismas canciones, insinuando las mismas bondades e imbecilidades
el tiempo no se disuelve, pero se expande dentro de este cascarón
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