20170221

lo que (no) fuimos

I
Anotaciones de un futuro incierto.

Cientos de caminos se extravíaron el momento en que nos encontramos
No pareció nadie. Ni tú, ni yo.
Porque ninguno asistió
                                  / creímos que entonces todo iba a cambiar
¿O no?
No.
Y lo sabíamos, justo al momento de
y pedíamos un deseo.

II
Nos encontrábamos durante las noches
a ninguna hora, todos los días.
A veces solo yo faltaba. Otras veces
íbamos juntos y yo / nos sentaba en alguna silla
bajo la sombra. Sin nada / con todos los espíritus nuevos
                         Sin palabras / y los amigos que siempre nos acompañaron
                         riendo  sin ellos en un charco / lo que eramos
                         y siembras castellañas en alguna parte de nosotros
                         en medio de viñetas aburridas / perdidas en un imaginario personal

En un lugar alcohólico, parecido a nuestro pueblo natal
lo que fuimos nosotros

III

 Ni tú ni yo sabíamos que ocultábamos
cuando se apagaba la luz.

IV

Desde la frontera eramos aborrecidos en multitud
pero ahí estábamos todos los días
y visitábamos una orilla en el sur de Chile
como la sensación líquida de la orina del continente
nadando, evolucionando, como una cucaracha
en medio de las flores venosas, radioactivas / que enferman
las que nos queman durante las noches
                                               noches apaleadas
                                               noches divas
                                               noches dispersas
                                               noches perdidas
                                               noches sin salida
                                                / noches pateando el cemento
                                                / noches en callejones oscuros
                                                / noches entre sombreros y guantes

V

Un nuevo horizonte intento detenernos.
No lo conseguimos / dijimos, o nos dijeron
Ya era demasiado tarde. Ya no había nada
O eso creíamos.
Como dos lagartijas nos separamos del rumbo
escapábamos de esperanzas marchitas escondiéndonos el uno del otro
entre llamas y ladrillos olvidados
donde nos acurrucamos y absorbíamos calor
siendo así lo mismo / dos lagartijas con nuestra sangre fría
huyendo. Tomando con nuestras patitas
cada ceniza helada.

VI
Casi llegando a nuestra verdadera lastima nos negarán caminar por las calles
y solo sabremos saltar los techos. Cada uno como quería
En la mañana, en la tarde, en la noche
gritando, en silencio, sin moverse, celebrando
celebrando con nuestras miradas desbocadas

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