20101203

Farewell my lovely

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"¿Sabes lo que me parece a mí? Pues que la mayor parte de la gente vive creyendo que la vida y el mundo son, aunque con excepciones, básicamente coherentes. (Deberían serlo, claro)."

- Creo que lo tengo.- comentó contemplando mientras sus cosas permanecían arrojadas en la calle.

- ¿Ah sí?¿qué tienes?- pregunté con la mirada fija en el vacío, sentado sobre un bolso con mis ropas.

- Es que cuando tu corazón se rompe en pedazos pequeños, no lo puedes rearmar y luego poco recuerdas de lo que sentías antes.- En su mirada se había perdido el vacío, se encontraba llena, llena de un sentimiento indescriptible. No era amor, mucho menos desolación o amargura, era como si en su interior un calor nuevo naciera y cargara sus arcas vacías.


Es como si un calor que nace desde adentro te llenara de una energía inmensurable, es como el amor (claro, o la sensación de enamoramiento), ese algo que te da para brillar con una sonrisa. Cuando viajé y corrí cerros abajo con los ojos bien cerrados, mi cuerpo se llenó por última vez de ese calor que en la vida había perdido. Me encontraba sentado en la baranda que separaba el sendero del cerro con una caída libre gigantesca. Las bifurcaciones de camino siempre son las más complicadas, se tratan de una elección que creará un brecha en la realidad, comerás sandía o disfrutaras helado. Aquella noche mi cuerpo se llenó de aquel calor indescriptible. Sin conocerlo, y asumiendo lo más sencillo, se trataba de una angustia que mi corazón aún no podía disipar entre la niebla. Hoy lo entendí todo, calor conlleva a la creación de algo (nuevo), en este caso la energía fluyó desde mis pies, a través de mis piernas, hacia mi tronco, brazos y más tarde mi cabeza.

- Lo tienes, es bastante extraño, siento un gran calor en mi pecho.- Un autobús se detuvo frente a nosotros, bajaron tres personas y el chofer nos hizo un ademán de "¿subirán?"  Moviendo sus ojos y cabeza hacia abajo. De nuestra parte no hubo ninguna respuesta; proseguí.- Aquella nebulosa que ha tomado forma dentro de mí se ramifica de una manera estrepitosa, tomando posesión de cada uno de mis pensamientos. Me aterra un poco tan solo pensarlo, quiero que mi corazón cicatrice.- Al cruzar la calle se veía como una señora tendía la ropa y luego llegaba un tipo gordo y calvo, la abrazaba por las espaldas y besaba en el cuello invitándola a follar.

- Desde mi visión de mujer creo que te aferras a algo que ya no volverá, te aferras porque o sino tu vida no tendría sentido, digámoslo, estamos en las mismas condiciones, solteros desde hace un par de semanas, perdidos entre tinieblas, pero veo luz y es a tí, ¿recuerdas el contrato anterior? de eso se trata, juntar a dos personas miserables y solitarias en el mismo lugar.- tomó mi mano y siguió hablando.- A la misma hora y en la misma situación, la miseria y el dolor de un corazón roto perfectamente puede ser soportada por dos, se trata de acompañarse y apoyarse, uno sobre el otro.- dijo, mientras me miraba a los ojos.

-¿Entonces terminamos?- Como si el viento hubiera hecho cambiar algo dentro de ella de un momento a otro.

- Sí...- respondió tímidamente, casi como si hubiese deseado nunca decirlo. Mentí.

- Pues que te vaya bien.- me puse de pie.

-¿Puedo tomarte una fotografía?- en aquel momento nunca me importó menos la gente que pasaba alrededor de nosotros, el silencio de la avenida principal (repleta de motores) atraía sonidos vacíos hacia mis oídos.

-Claro.- respondí, vi como ajustó el diafragma de la cámara y luego enfocó para sacar la fotografía. Luego el diafragma se cerró.

-¿Cuanto tiempo llevamos aquí fumando porro?- pregunté completamente desconcertado.

- ¡Pues no lo sé! tampoco tengo un reloj ¿dónde dormiremos hoy?

- Imagínatelo, no tenemos nada, solo dos personas solitarias y miserables.

- Para de lloriquear, vamos a ver dónde dormiremos hoy.- se puso de pie y me ayudó a levantarme, tomó su gran bolso con sus cosas y fumó una gran bocanada de porro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es d elo mas interesante que he leido en el ultimo tiempo ;)
me gusto la intertextualidad con otras entradas del blog. Cuando se viene la novela?

Ornitorrinco dijo...

Bueno, dicen que dos personas con corazones solitarios se complementan bien, comparten su soledad, y así no se hace tan pesado como dices, pero ten encuenta también que la risa también se comparte, en ese caso, es la mitad de gozo. Lo cual, no tiene por qué ser necesariamente malo. Porro.

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